EXTRACTO DE UN REPORTAJE

La generación que se acerca a los 40 llegó tarde al mercado laboral y se enfrenta a un techo muy pronto - La discriminación por edad aún hay que combatirla, también en la función pública.
En las ofertas de empleo resulta cada vez más difícil leer mensajes del tipo "absténganse los mayores de 40 años". La ofensa es demasiado evidente. En la práctica, sin embargo, la edad se sigue teniendo muy en cuenta a la hora de decidir la contratación de un empleado. Eso ha ocurrido, ocurre y probablemente ocurrirá en el sector privado. Para las asociaciones, lo realmente grave es que esos topes de edad se exijan (y se expliciten) en el acceso a la Administración pública. Sobre todo si se tiene en cuenta que ésta, en principio, debe ser garante de la igualdad.
"Hay una gran cantidad de puestos de trabajo en la función pública que están afectados por los límites de edad", subraya el abogado Javier García Espinar, de la Fundación Acción Pro Derechos Humanos. El caso más claro es el de los cuerpos de policía y bomberos. Para acceder al Cuerpo Nacional de Policía no se pueden superar los 30 años. Es sólo un ejemplo: en España, todos los cuerpos (también locales y autonómicos) fijan límites más o menos altos.
"La Administración es el principal empleador de España. Por tanto, y seguramente lo hace sin querer, se ha convertido en el principal agente de discriminación", concluye el letrado.
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| Daniel Casas, aspirante a bombero, en el parque central de los Bomberos de la Generalitat de Cataluña.- MARCEL·LÍ SÀENZ |
Josep Piñol, casado y con dos hijas, trabaja como bombero voluntario, pero quiere ser profesional. Hay un pequeño problema: la edad. A sus 36 años, ya no puede volver a presentarse a las oposiciones. Una ley del Gobierno catalán fija en menos de 35 años la edad para acceder al cuerpo.
Pero Piñol se siente capacitado de sobra para ser bombero. No sólo porque está en un estado de forma espléndido, sino porque acumula una larga experiencia en campañas forestales desde hace siete años. "En 2007 se aprobaron 100 plazas. Yo entonces tenía 34 años, así que podía entrar. Pero, por cuestiones burocráticas, las plazas no se sacaron hasta abril del año siguiente. Yo había cumplido los 35 unos días antes. Y me quedé fuera", reflexiona.
El hombre no se quedó de brazos cruzados. Impugnó las oposiciones por la vía judicial. De forma paralela, contactó con un chico que estaba en su misma situación, Daniel Casas, y juntos iniciaron una batalla política que ha dado sus frutos: la Generalitat se ha comprometido a eliminar, en la futura ley de bomberos, el límite de edad (que los Bomberos de Madrid, por ejemplo, no exigen). El Gobierno catalán hará lo propio con los Mossos d'Esquadra.
Mientras la sensibilidad por la edad se extiende entre las administraciones, la vía para intentar que las cosas cambien es la judicial. En eso insiste García Espinar, que ha impugnado 15 procesos selectivos destinados a cubrir, en su conjunto, unas 30.000 plazas de la función pública. En caso de que los jueces den la razón a los demandantes "podría crearse un problema gordo a las personas que ganaron la plaza y a la Administración". Al menos, en los casos en que la sentencia "declare que el requisito de la edad era nulo y que, por tanto, conviene suspender el proceso selectivo".
Dos pequeñas victoriasLas asociaciones contra la discriminación por edad han seguido dos vías: la política y la judicial. En esta última senda han logrado dos pequeñas victorias con sentencias dictadas por los Tribunales Superiores de Justicia de Andalucía y de Aragón: El caso de Huesca. En 2007, García Espinar planteó una cuestión de ilegalidad sobre el reglamento de los Bomberos del Ayuntamiento de Huesca, que exigía no haber cumplido 36 años para participar en las oposiciones. El TSJ de Aragón dio la razón al letrado por "exceso en la potestad reglamentaria" y porque el límite de edad "no estaba justificado". El proceso de Sevilla. Un hombre que iba a presentarse a bombero para el Ayuntamiento de Sevilla presentó un recurso y lo perdió en primera instancia. Pero la Asociación contra Discriminación por Edad recurrió. En mayo, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía le dio la razón. Aunque recuerda que el TC no prohíbe los límites de edad, sí dice que deben estar justificados. Sevilla había decretado un límite de 35 años por razones de "eficacia del servicio". Pero el tribunal considera que no está justificado y declara la nulidad del requisito. |
El catedrático de Derecho Administrativo Rafael Entrena coincide en las dificultades que plantearía la anulación de procesos selectivos. Y considera que, más que hablar de discriminación por edad, las condiciones fijadas por la Administración suponen "una limitación de acceso al derecho al trabajo".
El informe más completo sobre la materia es La discriminación por razón de edad en el acceso al empleo público en España. Se trata de un documento interesado -sus autores son contrarios a la imposición de límites de edad-, pero ofrece gran cantidad de argumentos. Según el texto, los límites de edad excluyen a personas "de gran valía profesional". La razón es que una persona necesita tiempo para formarse, y cuando se incorpora al mercado de trabajo encuentra cerradas algunas puertas.
Según el estudio, la función del policía y del bombero es "cada vez más tecnológica y requiere menos fuerza física" y, además, es falso que el máximo rendimiento se alcance antes de los 30. Y cita casos de deportistas que, superada esa barrera, alcanzaron altas cotas. La tenista Martina Navratilova, por ejemplo, ganó el US Open en 2006 a falta de un mes para cumplir los 50.
Hay, sin embargo, un argumento que los expertos consideran definitivo: los límites de edad son "innecesarios", porque las propias pruebas físicas ya se encargan de eliminar a los menos aptos. Es decir, se trata de aplicar la selección natural y no normas que consideran "injustas".
El reportaje completo puedes leerlo aquí



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